Las sesiones de recién nacidos son recomendables realizarlas entre los 7 y 14 primeros días después del nacimiento y os preguntaréis por qué, pues la razón es, que durante esos días tienen un sueño más profundo, lo que nos facilita la realización de esas fotografías que tanto deseáis. 

Por ello, es recomendable reservar tu sesión con al menos dos meses de antelación, mientras aún estás embarazada, incluso puedes complementarlo con una sesión de fotos de embarazo.

Mi fotografía se basa en retratar al bebé lo más natural posible, buscando siempre momentos y detalles que enamoran. Doy importancia a la presencia de la mamá, del papá y sí hay hermanitos también participan en la sesión, ya que dan ternura a las fotografías son momentos dulces, únicos e irrepetibles de esos primeros días de esa personita que tanto amor os dará.

Las sesiones las realizaremos en el domicilio familiar, siempre en un ambiente cálido, ya que muchas fotografías el recién nacido estará desnudo o con poca ropa. Es importante que vosotros también estéis cómodos y relajados para qué podáis transmitir ese estado de bienestar al bebé y disfrutéis de la sesión.  

Destacaremos detalles que hacen única cada sesión. Suelen ser largas y me tomo el tiempo necesario, volcándome y adaptándome siempre a las necesidades del recién nacido en cada momento e incluso repitiendo la sesión si fuera necesario.

Yo, como mami de dos niños, soy totalmente consciente de que los primeros días son difíciles por la falta de sueño, las molestias post-parto, la adaptación del recién nacido,... pero vale la pena hacer el esfuerzo y tener como recompensa el mejor recuerdo de vuestro bebé en sus primeros días de vida.


Puedes contactar conmigo para más información o para reservar tu sesión.


¡Quiero captar momentos únicos e irrepetibles a través de mi cámara!